Especias al gusto: como 1/4 de cucharadita de tomillo, perejil, romero, pimentón dulce, ajo y cebolla. Usa las que tengas, puedes añadir las que te dé la real gana.
3 cucharadas de salsa de soja
1/2 taza de agua para que la masa nos quede más tierna y menos resecorra
2 cucharadas de aceite de oliva para saltear las lentejas
Preparación
Pues empieza por escurrir bien las lentejas y lavarlas en un colador. Con esto quitamos el agüilla de cocción en el que vienen (es aquafaba también aunque no sea de garbanzo) y que hace que estén pegajosillas. Las queremos bien sueltecitas.
En una sartén grande calienta el aceite a fuego medio-alto y echa las lentejas, las especias y el aceite. Saltéalas de vez en cuando, y verás cómo en 2-3 minutos empiezan a sonar como si estuvieras haciendo palomitas. Las lentejas se tuestan y algunas revientan. Si ves que te atacan, baja un poquito el fuego y saltéalas de nuevo.
Pica finas las nueces. Si te apetece algo anti-estrés, mételas en una bolsa y dales de mamporros con un rodillo de cocina o con un mortero. No las hagas polvito, que queden trozos visibles. Échalas a la sartén.
Tras unos 8 minutos en la sartén las lentejas estarán super aromáticas y tendrán un aspecto doradito. Echa la salsa de soja y saltéalo unas cuantas veces para mezclarlo.
Bueno, pues echamos las lentejas en un bol o similar, junto con la avena y el agua y lo machacamos y removemos todo junto hasta que se forme una pasta.
Pues ahora solo tienes que coger masa y formar las hamburguesas, a mano o con molde. Siempre siempre, si las haces a mano, compacta bien la masa, que no quede aire por dentro, que si no se desintegran en la sartén. Esto es muy importante.
Según el tamaño te saldrán 6-8 hamburguesas generosas. Yo recomiendo hacerlas gruesas, pero las finas también quedan muy bien.
Ahora el truco nº1: enharina tus hamburguesas, ligeramente, con almidón de maíz, tapioca o patata. No con harina de trigo o de lo que sea, mejor usa un almidón.
Cuando tengas todas las hamburguesas enharinadas puedes congelarlas o refrigerarlas, te duran, envueltas o en envases cerrados, unos 4 días en la nevera. No se pegan entre sí, así que puedes envolverlas (como si fueran un regalo) en papel de hornear.
Truco nº2: cuando hagas hamburguesas de lentejas, que suelen desintegrarse en la sartén, no pongas mucho aceite. Es mejor poner poquísimo, como 1 cucharadita para cada 2 hamburguesas, porque es precisamente al contacto con el aceite cuando las hamburguesas empiezan a soltar partículas y lentejillas.
La masa ya está hecha, no tenemos que cocinarla, así que no hay problema en dorarlas poco tiempo.
Hazlas a fuego medio 2-3 minutos por cada lado, con 1 cucharadita de aceite para cada 2 hamburguesas. Lo justo para que se doren. Y ahora…
Truco nº3: echa a la sartén 1/2-3/4 de taza de agua. Sí, tal cual, échalo y mueve la sartén para que moje bien las hamburguesas. Como en la superficie tienen almidón de maíz, se mezclará con el agua e irá formando un caldito espeso y viscoso, y tus hamburguesas de repente tendrán una pintaza brutal. En cosa de 2 minutos están listas, sácalas y sírvelas.
Si no las has pasado por el almidón, puedes añadirlo ahora: disuelve 1 cucharada de almidón de maíz en el agua antes de añadirlo a la sartén y tendrás un efecto prácticamente igual.